Quien quiso creer que el amor no existía, no tuvo la oportunidad de experimentarlo. Como quién huyó de sus problemas, nunca tuvo la oportunidad de vencerlos. Y a su vez quien buscó la salida, acabó saliendo, aunque fuera por la puerta de atrás.
La vida te presenta unas cartas, si las juegas conseguirás algo, pero si las guardas hasta el final de la partida, nunca sabrás si en ellas se escondía tu felicidad.
Una de las cosas de las que más me arrepiento en mi vida es de no haber cruzado todos los puentes que se pusieron en mi camino, y de no haber saltado todas piscina que se me ofrecieron.
¿Ves el horizonte? Si caminas y lo intentas, algún día llegarás.
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