Pero creo que ya me he dado cuenta de que en esta historia ya solo quedo yo.
Se valiente.
Lo hago porque puedo, puedo porque quiero y quiero porque me dijeron que no podia.
martes, 5 de junio de 2012
Martes.
Son las 21:27 demasiado tarde para un día de diario, demasiado pronto para este día de diario. Ahora que lo pienso, no sé ni por qué me adelanté a abrir la puerta, si sabía que no iba a encontrar nada, bueno que no iba a encontrarte a ti en realidad. Las luces apagadas y un leve resplandor desde el salón, era el anochecer, tan bonito como el de aquel día ¿te acuerdas?, para bien o para mal yo sí, creo que es lo único que me queda. Con pasos cortos me acerco al salón, me siento en el suelo y observo como las nubes se mueven, entre dejando ver el sol y minuto a minuto la luna. Esa luna que acarició tu tez desnuda cada día de los que nos encerramos en tu cama.
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