Se valiente.

Lo hago porque puedo, puedo porque quiero y quiero porque me dijeron que no podia.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

De cuantas maneras pudimos ir hacia adelante... y al final escogimos la menos apropiada, tú por tomar la decisión y yo por aceptarla. Volviste a intentarlo, o al menos a aprovecharlo, pero sí, sólo fue eso, una manera más de hacerme darme cuenta de lo que eres, fuiste y serás. Lo malo, mejor dicho lo peor de todo, es que me da igual, que aunque lo odie y no lo quiera, te pienso y volvería atrás solo por verte una vez más sonreír mientras me apartas el pelo de la cara.


miércoles, 12 de septiembre de 2012

12 de septiembre

Hoy doce de septiembre doy por finalizado mi verano. Demasiados momentos, Pantalones cortos, camisetas de tirantes, tardes en el salón, mañanas aburridas, quemaduras, heridas, picaduras, bichos, noches de calor, días de más calor, fotos, y miles de recuerdos que con el tiempo se olvidarán, y quedarán en algún lugar de tu mente alejados de tu presente pero ahí, en tu pasado.



Y llega el otoño, seguido del invierno, de madrugones, de ojeras, despertadores, paragüas, viernes, sábados de tacones, domingos de cine, lunes matadores, lluvias, chocolates calientes, jerseis, botas, rutinas, noches estudiando, mañanas estudiando, el frío, su sonrisa y al fin y al cabo nuestra vida.



domingo, 9 de septiembre de 2012

Yo tan tonta y tú tan...

Después de todos esos días en los que me costó reconocer que todo se había acabado, que lo que fue fue y no volverá, vas tú y apareces como quien nunca se fue. En lo que me dio tiempo a reaccionar, ya te habías vuelto a ir, y te fuiste como siempre, dejándolo todo peor de lo que estaba.



lunes, 3 de septiembre de 2012

Te echo de menos.

Qué irónico ¿no?, la última vez que escribí aún quedaban 6 días para verte de nuevo, a día de hoy han pasado 6 de los mismos desde aquella noche en que nos miramos y un frío adiós ser cruzó en nuestro camino. En ese momento no creí que fuera a echar tanto en falta tus ganas de hacerme enfadar y mis ganas de enfadarme contigo, aunque solo fuera por verte volver a hacerme sonreír. Me dijeron que te haría daño, y no me di cuenta de que el daño ya estaba hecho, ilusa de mí, pretendía respirar felicidad por el resto de los días, pero no todo es para siempre, ni siquiera el vacío que dejaste, espero.